Apis mellifera caucasica
La Apis mellifera caucasica es denominada comúnmente abeja gris, abeja del cáucaso o abeja caucásica. Su área de distribución geográfica son los Valles del Cáucaso, entre el Mar Caspio y el Mar Báltico.
Es la abeja con prósbosis y glosa más larga que todo el resto de
las subespecies de Apis mellifera. Es una abeja dócil, con bajo
comportamiento defensivo. No agresiva. Tiene un desarrollo de colmena
rápido, mayor que
Apis mellifera mellifera. No es enjambradora. Propoliza en gran forma. Suceptible a enfermedades de la cría y a
Nosemosis.
Esta raza tiene grandes cualidades. No es una abeja espectacular,
logrando buenas cosechas hacia finales de temporada. El color en esta
raza no es un criterio determinante, en la zona sur de su distribución
Armenia tienen coloración amarilla. Gerstacker las clasifica dentro de la subespecie
Apis mellifera remipes. La longevidad de esta raza es ligeramente más elevada que en otras razas.
Cualidades:
- Es una abeja mansa, dócil
- El ciclo biológico de esta abeja es másprecoz comparándola con Apis mellifera mellifera
- Presenta una lengua más larga (7 mm), y por consiguiente una mayor eficacia en mieladas como la de acacia o la de alfalfa.
- Es muy propolizadora
- No tiene problemas en la invernada
Defectos:
- Es muy propolizadora, es dificultoso para los apicultores que no habren sus colmenas regularmente
- Es muy suceptible a la Nosemosis o Nosemiasis
- Jacinto Naveiro
- GACETA DEL COLMENAR. Julio de 1965. N° 7 Tomo XXVII N° 303.
En el mes de julio del año pasado, durante las jornadas apícolas realizadas en
SADA en conmemoración de las Bodas de Plata de
Gaceta del Colmenar,
tuvo lugar una mesa redonda sobre razas de abejas. Cuando se hizo la
crónica de dichas jornadas, se omitió mencionar la realización de esta
mesa. Puntualizo este hecho, porque habiendo formado parte de la misma ,
hoy voy a repetir algunas de las cosas que dije entonces.
En un momento al hablar de la cruza de reina caucásica con
zángano italiano, dijimos que nos había sorprendido un artículo del
investigador ingles Adam Queerl, en el que afirmaba que el cruzamiento
de una reina caucásica con zángano italiano, dos razas mansas, daba una
descendencia de abejas agresivas.
Lo cual, genéticamente venia a resultar
manso por manso igual a agresivo.
Hicimos notar que nos habíamos sorprendido, porque al momento de
leer el articulo, teníamos mas de trescientas cincuenta (350) colonias
de abejas encabezadas por reinas caucásicas fecundadas por zánganos
italianos, y que me inclinaba a suponer que pudiera tratarse de un error
de traducción, ya que mis comprobaciones discrepaban en absoluto con
las afirmaciones del autor del articulo.
En respuesta, el traductor que también formaba parte de la mesa redonda. Hizo una semblanza del
hermano Adam,
autor del escrito, poniendo de relieve sus extraordinarias condiciones
de investigador y su mas extraordinaria capacidad de trabajo, etc. etc.
Cosas que por otra parte nadie ponía en duda y termino diciendo.
Este es el hombre con el cual el que termina de hablar esta en desacuerdo.
Sin embargo, nuestra afirmación de que la cruza de caucásica con
italiana daba una descendencia mansa, vigorosa y productiva, quedo en
pie, apuntalada además por la experiencia de otros colegas presentes en
dicha reunión.
Hoy, transcurrido un año mas y cuatro de experimentar con
caucásica y sus cruzas, podemos asegurar a los colegas que lo afirmado
en esta ocasión es rigurosamente exacto y cualquiera lo puede comprobar.
A través de cuatro años de experimentar con la abeja caucásica en
comparación con la italiana, no nos cabe la menor duda de que la
primera es superior a la segunda. En producción, en mansedumbre, inverna
mejor, adelanta mas temprano en la primavera y deja de criar mas pronto
en otoño.
En otras buenas características puedo considerarse a la par de la
italiana. Le hemos anotado una sola desventaja en comparación con la
italiana. Desventaja que considero de ínfima importancia y es la
dificultad de encontrar a la reina.
Esto se debe a:
- 1. En la abeja caucásica hay poca diferencia entre el color de la reina y las obreras, (al revés de la italiana).
- 2. Es una abeja mucho mas movediza. Aunque no abandona los
panales cuando se esta revisando una colmena, no se queda quieta como la
abeja italiana. Esta es una desventaja sin importancia, por cuanto la
necesidad de encontrar la reina se presenta en contadas ocasiones
durante el año.
En diversas oportunidades, ante la consulta de colegas y también de
algún escrito, dijimos que creíamos firmemente que la abeja caucásica
seria incorporada a la apicultura argentina, vistas sus buenas
cualidades en las primeras comprobaciones comparativas.
Hoy tenemos la satisfacción de ver plenamente realizado este vaticinio.
Aunque todavía nos falta mucho por saber con respecto a lo que
pueda dar esta abeja explotada como raza pura, nos atrevemos a adelantar
que sus mayores posibilidades como productora de miel, están en la
cruza con la italiana.
Además, sin lugar a dudas, el paso hacia delante a dar con la
apicultura esta dirigido a la selección de abejas y el cruzamiento de
distintas razas entre sí. Estamos entrando en la era de las Híbridas.
A esta palabra (Híbrido) se le dan hoy tantas acepciones y se
presta a tantas confusiones, que ya ni se sabe lo que se quiere decir.
El producto de la cruza de dos razas distintas es un híbrido,
pero también se le dice híbrido al producto de dos líneas o linaje de
una misma raza. Como aquí lo que tratamos es el cruzamiento de dos
razas, decimos
cruza para evitar confusiones.
Al decir cruza nos estamos refiriendo al cruzamiento de dos razas
puras y seleccionadas, en el caso de nuestra experiencia caucásica por
italiana y viceversa. No se debe pensar que una reina seleccionada o no,
cruzada con un zángano cualquiera de otra raza, nos asegurara un buen
resultado.
De la cruza que podemos hablar con mas información es de la que
se logra fecundando reinas caucásicas con zánganos italianos. Es de la
que tenemos experiencia y de la cual hemos notado diferencias en mas, en
el rendimiento de la cosecha de miel, en comparación con cualquiera de
las dos razas puras.
Cuando en la fecundación de una reina caucásica han intervenido
solamente zánganos (son varios) italianos, la descendencia sale pareja,
color
morocho con dos anillos amarillos.
Si el cruzamiento esta bien logrado, en la descendencia no debe
salir ninguna abeja gris pura, que es como debe ser en la primera
generación (F.1). Entiéndase bien que lo del color es simplemente la
guía que tenemos para saber como fue hecho el cruzamiento.
El producto de esta cruza es una abeja mansa y vigorosa, con
todas las buenas cualidades de la raza caucásica y al mismo tiempo se
atenúa en mucho la nerviosidad característica de esta raza.
Como las caucásicas, las obreras son fuertes para el frío,
empiezan a trabajar temprano en las mañanas y dejan tarde al anochecer.
Las reinas, como son caucásicas puras, empiezan la postura en la
primavera antes que las italianas, achican el nido mas temprano en el
otoño e invernan perfectamente bien. El mayor rendimiento en miel
probablemente se deba a que siendo un producto híbrido, resultan mas
vigorosas que la raza pura.
Pensamos que será difícil encontrar dos razas de abejas que en el
cruzamiento entre si, combinen tan bien sus buena cualidades y atenúen
sus defectos como las caucásicas con las italianas. La prepotencia de la
raza caucásica para transmitir sus características de mansedumbre es
extraordinaria. Solo comparable a la dominancia de la abeja negra o
criolla para transmitir su agresividad. Felizmente no hay ningún motivo
de interés a la vista para cruzar estas dos razas.
Con respecto al cruzamiento a la inversa, es decir reina italiana
con zángano caucásico, recién la primavera pasada hemos empezado las
experiencias en alguna escala. Como primeras observaciones podemos decir
que en el color domina la raza italiana, esto es, que las abejas salen
mas claras que en el otro cruzamiento. Quiere decir que en color domina
la raza de la madre.
En otras características como vigor, mansedumbre y laboriosidad,
es dominante la raza caucásica, al par que atenúa considerablemente la
nerviosidad común en esta raza.
Concretando: Podemos decir que, conforme a lo observado hasta ahora, que el cruzamiento en las dos direcciones es muy parecido.
En esta ultima nos falta comprobar desarrollo primaveral y rendimiento. Esperamos poder hacerlo en la próxima campaña.
Insistiremos en que cuanto se lleva dicho se refiere al producto
del cruzamiento de dos razas puras, es decir la primera generación (F1).
La segunda y demás generaciones se pierde homogeneidad, encontrándose
completamente mezcladas las buenas y las malas cualidades de las dos
razas que intervinieron en el cruce.
Creemos que vale la pena que los apicultores se interesen y
traten de comprobar lo que les decimos. El trabajo de crianza se aumenta
algo, porque es preciso seleccionar dos planteles puros de raza
distintas, en lugares distintos por supuesto, aunque también se puede
simplificar importando reinas de calidad de las razas a cruzar.
Por otro lado con la cruza se elimina el problema de
consanguinidad. Problema con el cual hay que luchar continuamente cuando
se crían animales de razas pura.
Habrá quien piense: Para que nos vamos a complicar haciendo
cruzamientos, si podemos comprar las famosas Híbridas norteamericanas
que según las noticias son las abejas mas extraordinarias del presente??
En una oportunidad importamos reinas de Mdmite, que son híbridas
caucásicas y la verdad es que no les encontramos diferencia con la
caucásica de raza pura. Sin embargo, suponemos que las líneas híbridas
actuales deben ser de abejas superiores, pero hasta que no probemos no
podemos asegurar nada. Estamos demasiado quemaditos para creer a pie de
juntilla lo que nos dice la propaganda, aunque venga apoyada por la
opinión de autoridades en la materia.
Alguien podría decir también: Si los cruzamientos entre razas dieran buen resultado, lo harían los norteamericanos.
Los norteamericanos en general, siempre fueron enemigos de los
cruzamientos en abejas. Quizás influidos por el mal resultado del que se
vieron obligados a hacer con la abeja negra, al introducir la italiana.
Además no hay que pensar que los yanquis lo han probado todo.
Tómese como ejemplo lo que anota el Dr.
Cale
en el articulo de Gaceta del Colmenar del mes de Julio de 1964, pag.
168: confesando que con las abejas caucásicas y carniolas se han hecho
muy pocos ensayos. Esto dicho a cien años de haber introducido la abeja
italiana a los EE.UU.
De todas maneras, como los apicultores argentinos todavía no
estamos en condiciones de producir las híbridas de los norteamericanos,
nada perderemos y si mucho ganaremos, introduciendo en la práctica de la
apicultura el cruzamiento de razas.
Por ahora y hasta que haya otro mejor: caucásica por italiana.
A la obra pues.